Los seres humanos nos protejemos con máscaras de soberbia que impiden que mostremos nuestro verdadero ser
CDMX, 2/1/2018. Me reuní con Ramavayan este día y me platicó de varios trabajos energéticos que estuvo realizando recientemente. Detectó que el esposo de Nelluuz trae en su campo áurico a un demonio: es un "viejito" que le quita continuamente energía y le hace pensar y sentir de cierta manera —comentó (esto es algo que nos ocurre a todos, cargamos entidades que nos fueron impuestas para contaminarnos y convertirnos en demonios). Nuestro líder, por estas fechas, quería abrir la conciencia de Nelluuz (como lo había hecho en su momento conmigo, pues yo creía que todas las personas son inherentemente buenas); a ella le mostraba que el grupo de meditación que estábamos organizando en ese momento en realidad no tenía interés alguno en crecer espiritualmente; Nelluuz era como yo; ambos buscábamos ayudar a todos sin excepción, aunque a la mayoría de las personas en este mundo no les interesa cambiar (son expertas en culpar a otros de sus propios karmas; véase: las máscaras de soberbia que nos heredó Ilsravé).
Ramavayan explicó que uno de los propósitos de Nelluuz en nuestra misión es deshilarlo, es decir, ayudarlo a liberar diferentes energías que trae (mismas que fueron indispensables para tener éxito en nuestro cometido). Para limpiarlo, él y Nelluuz deberán realizar varias meditaciones (que en este momento no saben cuántas serán). Nelluuz no estaba presente físicamente el día de hoy, por lo que fuimos a meditar a Janalaida: Jorge —el vaquero—, su esposa, Ramavayan y yo. Nelluuz se contactó con nosotros a niveles etéreos (esta meditación nos sacudió energéticamente, principalmente afectó a la esposa de Jorge —quien traía un demonio grande; las diarreas y los vómitos posteriores a esta reunión le quitaron a ella algunas energías negativas).
Desde que nos conocimos en esta dimensión (nuestros primeros trabajos energéticos), me entusiasmé mucho porque inconscientemente sabía del enorme potencial de Ramavayan; continuamente lo forzaba a que hiciera pequeños milagros (y que supiera de sus capacidades); por ejemplo, lo hacía parar la lluvia "para que yo no me mojara" —tratando de confirmar lo que yo pensaba de él. En otra ocasión lo forcé a que hiciera bajar su nave y que ambos pudiésemos ver a los Maestros. Desgraciadamente, como en la película de Dumbledore, nuestra misión fue diseñada al revés, buscando confundir al anticristo para que no supiera lo que iba a acontecer; que nos viera tan desesperados e imposibilitados, que se confiara y pudiésemos vencerlo. Por eso, después de años y años de vivir limitados económicamente, le decía a nuestro líder: eres capaz de abrir el tráfico para pasar rápido entre los autos y llegar en tiempos récord a tus destinos… ¿pero no puedes atraer una sola moneda para ti? ¿qué está sucediendo? y él se quedaba pensativo, porque era cierto. En estos días nuestro líder le comentó a Nelluuz sobre esto.
Ramavayan me explicó otra técnica que ha utilizado contra los demonios: los meto en un espacio aislado —un "panal" energético—, donde las "celdas" absorben su energía mala e impiden que estén chupando energía a otras personas (técnica similar a la esfera); esta estrategia la apliqué a varios políticos mexicanos.
Yo (Sharover) pensaba que los demonios viven mejor que quienes pertenecemos a la línea de la luz (finalmente ellos controlan gran parte de lo material en este mundo), pero Ramavayan me explicó: los demonios están sometidos por su karma; es por dichos adeudos que tienen, que incluso entidades negativas se les meten en sus cuerpos y secuestran sus espíritus. En realidad, los demonios no son libres; sus maldades los esclavizan todo el tiempo; viven sufriendo. Aunque realicen muchos viajes, vayan a los mejores restaurantes y "se diviertan mucho" la realidad es que, lo que experimentan en su interior, es una pesadilla. Yo también creía que el dinero era muy valioso y no me daba cuenta que, lo que acontece al interior de los oscuros, puede ser un infierno de emociones negativas. Las apariencias engañan; ellos manejan una realidad de mentiras y nosotros se las creemos. Mira: nuestros hijos están sanos, nuestras familias viven en paz; eso vale mucho más que la felicidad que presumen los malditos —explicó.
Continuó ejemplificando: aunque un demonio te quiera hacernos sentir menos, nosotros tenemos salud, tenemos liberación de emociones malas; eso nos da un valor superior. ¿Recuerdas cómo sufríamos antes?, ahora nuestra vida ha cambiado; somos más felices y vivimos más tiempo en paz; las cargas de maldad ya no nos someten, porque las hemos liberado. Energéticamente, el karma sí afecta. Aunque nosotros no tengamos liberación total aún, las cargas de los oscuros ya no nos controlan como antes. Recalcó: nosotros no generamos karma y ellos sí. Y si hay karma, hay pagos —advirtió.
A Ramavayan le gusta mucho la velocidad, andar en su auto a toda prisa. Desde que pidió al espíritu del famoso piloto de carreras brasileño Ayrton Senna Da Silva que ingresara en su cuerpo, disfruta mucho conducir. Emocionado, me comentó: Ayrton genera en mí una magia muy especial cuando tomo el volante; Nelluuz ya vio cómo su espíritu me ayuda a llegar a los destinos en poco tiempo.
A pesar de que Nelluuz y yo queremos ayudar a muchos, dentro de nuestras nobles intenciones aún hay resquicios de emociones basura inconscientes (pena, culpas, miedos, autocomplascencia, proyecciones, etc, etc). Para hacer a Nelluuz más consciente de sus propios sentimientos, Ramavayan le dijo: está bien, ¿quieres que le quitemnos a tu marido el demonio del ancianito? Con gusto lo hacemos, pero esto podría cambiar nuestro destino y posiblemente ya no podríamos volver a vernos, a lo que ella no supo qué decir. Después, nuestro líder me comentaría que parte de la compasión que ella y yo traemos se oculta detrás de máscaras. El objetivo (bastante difícil, debo reconocerlo), es aprender a dar sin esperar nada a cambio —lo cual es una meta que percibo cada vez más elevada.
Nuestro líder comentó: para cumplir los objetivos de nuestra misión, tuvimos que dejarnos someter: tú te sometías ante tus hermanos, pero ellos saben que, en realidad, tú eres más fuerte que ellos (explicó esto de los demonios): los malditos tiran golpes sicológicos; el sometimiento es eso; nos espantan pero, en realidad, en el fondo el demonio es cobarde. Nosotros —la gente de la luz—, nos dejamos someter por nobleza, cariño y amor; es como con un perrito al cual golpean, pero aún así es noble. En cambio, el demonio no tiene nobleza, no tiene honor —destacó.
Ramavayan aclaró: Nelluuz en realidad vino a revolucionar nuestro plan, ya que ella maneja poder; nosotros en la línea de la luz tenemos el control de todo lo que ocurre en nuestro mundo. Recordó esto: aunque anteriormente le dije a Isis Guadalupe que "no bajara a nuestra realidad, porque se iba a contaminar", después tuvo que cambiar de opinión: han estado ocurriendo tantas situaciones, ven por favor, baja porque te necesito —le suplicó.
Ramavayan puso este ejemplo: nuestra casa estaba bien construida; pero los demonios pusieron un edificio a un lado; ocurrió un gran sismo y, con la violenta sacudida, nuestro hogar se dañó; ahora, la reconstrucción consiste en quitar toda la basura de los escombros y los deshechos que quedaron, para así dejar la casa lo más estable y fuerte posible.
Entonces pregunté: ¿todas las heridas de la batalla ya fueron sanadas? Nuestros Guías Espirituales respondieron: aún no; ¿pero la reconstrucción va a sanarlas? —volví a preguntar, y dijeron: sí, Nelluuz va a ayudarles a lograrlo. Entonces Ramavayan aclaró: me quedé muy ojete; las personas tienen que entender que vine a desmadrar a la gente mala, no a los buenos —aceptó.
Entonces me comentó que Nelluuz es igual que yo, quiere salvar a todos: muchas de esas ideas que Ustedes tienen son energías que hemos estado liberando; finalmente son máscaras que, cuando logremos removerlas, podremos llegar a estar en la realidad. Si tú cambias, todos a tu alrededor comienzan a cambiar (esto es debido a los enlaces energéticos que compartimos). Escuchando lo que decía nuestro líder, Nelluuz le dijo: la gente te está teniendo mucho respeto.
Para finalizar este tema, Ramavayan comentó: algunas personas son mezquinas con el dinero; entonces, ¿qué riqueza tienen? Si se la pasan toda la vida ahorrando, robando y sometiendo a los demás para ganar más, ¿por qué después no disfrutan de su riqueza material? Su codicia se convierte en su enfermedad; se les olvida disfrutar de lo bueno de la vida. Se la pasaron toda su existencia esforzándose por atraer más y más capitales y, cuando finalmente se detienen para gozarlos, les ocurren tragedias; por ejemplo, sus propios escoltas les dan un balazo o les roban, o los dañan, porque su riqueza la generaron fastidiando a otros; entonces el karma es implacable. Son necios, tercos y estúpidos , incluso al morir sus almas se quedan deambulando alrededor de sus familias, sin ir hacia la luz, sin comprender por qué se quedaron atorados —concluyó.