Trabajo con los cinco elementos

Poderosa meditación en la casa del señor Ixtatecutli

Foto de Sharover, el volcán Popocatépetl desde Ixtapaluca (efecto de Lunapic.com)

Limpieza del canal central del planeta

Ixtapaluca EDOMEX, 25/8/2012. Este día nos reunimos para realizar la cuarta limpieza del canal central en la , con el Señor Ixtatecutli. Muy temprano (Sharover) había sentido una enorme necesidad de participar en esta meditación, por lo cual llegué lo antes posible a la capilla de Dios (nombre que le dieron los Maestros a la carnicería de Ramavayan ).


Del final hacia el principio

Al subir a las pirámides, los Maestros comentaron que iba a ser un trabajo muy especial, pero en orden inverso, es decir, comenzaríamos la meditación en la pirámide de conciencia y después nos iríamos moviendo hacia la pirámide de purificación, para terminar este proceso en la capilla de Dios.

Foto de Sharover: pirámide de purificación de Ixtapaluca (Acozac) (donde después haríamos la meditación del ) (efecto de Lunapic.com)

¿Quieren ver un UFO?

Al preguntarnos los Maestros si queríamos ver una nave espacial que rondaba por los cielos de la zona en preparación de este trabajo, a pesar de mi insistencia , en esta ocasión ya no sentíamos curiosidad por verla, más bien, por terminar lo antes todas posible estas faenas de purificación que se nos hacían interminables. Preguntamos si la nave que veríamos , y comentaron que no, que era otra nave, por lo que preferimos mejor iniciar el trabajo.


Peticiones

Después de que Ramavayan se conectara al etéreo, nuestros Guías Espirituales ofrecieron que pidiéramos lo que quisiéramos y pedí por la salud de Oleg de Olama (quien se encuentra en Chiapas y ha estado teniendo problemas con sus piernas y su columna). Después pedimos enlazar e Ixtapaluca con el (para darle más fuerza a un trabajo que efectuaba en esos momentos Patricia —Ma. Magdalena). Pedimos que se siguieran limpiando nuestras , sobretodo para desdensificar nuestra zona de la frente —donde se localiza gran parte de la energía . Nos pidieron que nos acostáramos y que viéramos las nubes mientras ejecutábamos ciertos mudras y nos llenábamos de la energía del recinto. Ramavayan tenía los ojos cerrados y percibió en su mente colores que nunca antes había visto; cruzaron nuestra percepción muchos pensamientos.


Cambio de pirámide

Después de sentir cierta plenitud, nos movimos hacia la pirámide de purificación. Éste va a ser un trabajo de integración de poder —dijeron. Allá (en la pirámide de purificación) el trabajo va a tener que ser de pie —nos lo advirtieron, mientras veíamos cómo cambiaba el clima; ahora el cielo mudaba de nubes azules tornasoladas a un cielo más oscuro, de tormenta. Fue entonces que comprendimos que todos los elementos habían estado presentes en estos trabajos: hubo un viento fresco y transparente (elemento aire); el hermoso valle de Ixtapaluca con los volcanes (la tierra); la energía que habíamos estado recibiendo en la pirámide de integración (el akash) y el elemento (agua) que comenzaba a olerse en el ambiente (ya venía la lluvia, por lo que nuestro líder aceleró el paso). Aún faltaba otro de los elementos (el fuego).


La labor principal

Al subir a la pirámide de purificación, la luz del sol se ensombrecía y nos pidieron que nos sentáramos. De repente comenzó a caer una lluvia copiosa y ligera y nos sentíamos muy bien recibiéndola. Es una bendición que les está dando Dios —dijeron a nuestro líder; sentíamos gozo y, en una demostración de creatividad y genio, Ramavayan pidió al Creador que, en paralelo a nuestro trabajo personal, de una vez se limpiara el canal central del planeta Tierra.


El quinto elemento

Después de meditar pocos minutos, nos pidieron que nos pusiéramos de pie y siguiéramos caminando. ¿Y dónde está el fuego? —pregunté. A lo lejos, en las nubes encima del Iztaccíhuatl (el ), comenzaron a retumbar los rayos. Y entonces le dijeron a Ramavayan que pidiera lo que quisiera (él manifestó mentalmente sus deseos al ritmo de esos poderosos truenos).


Nuestra desesperación

Pero seguía lloviendo y Ramavayan, inquieto, preguntó a nuestros guías: ¿cuándo va a terminar este trabajo? nos estamos mojando... pero insistieron: esperen unos instantes, no se desesperen. En ese momento nuestro líder realizó una respiración profunda y, al relajarse, mágicamente, alguien cerró la llave y dejó de chispear.


A integrar las energías obtenidas

Después de sentirnos muy contentos por todo lo que significó esta labor, nos dirigimos a la capilla de Dios a integrar los rayos obtenidos. La vibración suave, sutil, de esta meditación, sirvió para quitarnos otras durante aquella noche.